Nuestro viaje a Corea, 1ª parte: Enamoradas de Seúl

septiembre 27, 2012 a las 20:42 , por kokoni

Como veis estoy de vuelta (desde hace ya unas semanas ^^) y anhelando más que nunca Corea del Sur. El viaje que terminó hace 2 semanas para mí ha sido una experiencia positiva y feliz, motivadora y de la que he aprendido mucho.

Debo decir que tengo un bloqueo importante, y que estas entradas (voy a dividir el viaje en 2 partes), por algún extraño motivo que no llego a comprender, me está costando la misma vida escribirla. No es que no quiera compartir mi viaje con vosotros, porque lo estoy deseando, es como si sintiera que escribir sobre él es como darlo por terminado de verdad.

Y como no tengo mucha experiencia en esto de escribir sobre viajes, vamos a hacerlo lo mejor que podamos. ¡Espero que os guste!

Los primero que quiero compartir con vosotros es que Seúl es mi ciudad favorita de Corea del Sur (por ahora, que no es que conozca todo el país). Estos eran mis deberes trimestrales para KTO jeje y esta entrada me viene que ni pintada para explicar por qué.

, porque es una ciudad muy completa y diversa. Puedes ver altísimos edificios y luces, y chicos modernos y mucho capitalismo, pero a la vez puedes cruzarte con hombres y mujeres con hanboks, o cargando con peso a sus espaldas, ver un palacio o una casa que se mantiene al estilo tradicional. Pensé que eso de “Corea es un país de contrastes” era una exageración, pero en absoluto. Es la realidad. Naturaleza, asfalto, gritos, música, silencio, perfumes caros, aromas naturales… Todo forma parte de Corea, y Seúl es su centro.

, la amabilidad con la que todo el mundo nos ha tratado. Si bien es cierto que quizás en Busan han sido aun más amables, en Seúl nos hemos encontrado con personas, sobre todo mayores, y sobre todo hombres, que nos han ayudado en todo momento. Si nos veían perdidas o confusas, supieran hablar inglés o no, se acercaban y nos aclaraban cualquier duda.

, hemos paseado por Seúl como si fuera nuestra propia ciudad. Fue extraño y confuso en algún momento, pero ni un minuto nos sentimos como extrañas o perdidas. Era como si estuviéramos en casa y amamos los paseos por sus calles. La mayor parte del tiempo andábamos, y nos perdimos sólo por ver cómo era pasear por las calles de Seúl. La mejor experiencia.
Además la sensación de seguridad es enorme. Podíamos ir con el móvil en el bolsillo de la mochila sin preocuparnos, y nunca tuvimos ningún miedo en este sentido.

, La atención al público. Cuando llegamos a España notamos mucho más la diferencia. En Seúl todos estaban atentos (a veces hasta el punto de agobiar, eso es cierto), pero la educación al saludarnos o al atendernos nos impresionó. Falso o no, la imagen que nos llevamos en ese sentido, es de 10, y desde luego, el respeto y el cuidado estaba en la mayoría de la gente: nosotras vimos a más de un persona a la que se la había caído un helado al suelo pararse, recoger lo que se le había caído y, atención, sacar un pañuelo y limpiar el suelo. A cuadros nos quedamos. Y aunque el metro es de las cosas más agobiantes que nos encontramos en Seúl (calor, tamaño descomunal, lleno a cualquier hora) el hecho de que, sin importar lo lleno que fuera, respetasen los asientos reservados nos dejó impresionadas (en España esto es imposible). Aunque eso sí, a ver quién es el guapo le intenta quitar el sitio a una ahjuma ;))

, Andar por zonas rodeadas de caras de idols, escuchando música Kpop (sobre todo sonaba Psy, Beast,Wooyoung, Sistar y la canción de Lee Hyun para Gentleman’s dignity), oyendo a la gente hablar en coreano… Genial e increíble. Y como somos realistas, y sabíamos dónde íbamos y cómo es Seúl, más allá del Hallyu, no nos asustó nada de lo malo, que también tiene muchas cosas (algunos olores, el tráfico, suciedad…), pero que pesan mucho menos que las buenas.

Dicho esto, expliquemos el viaje. Hay tantos detalles que quiero contar que va a ser complicado, pero espero que no sea confuso.

Este viaje sobre el que os hablé antes de irme lo hice con 4 amigas, las 4 seguidoras de Corea, pero con una implicación diferente. De ellas yo soy la única que escribe en SeD (creo que hubo un poco de confusión con esto), una de mis amigas es más Kpoper, mientras que las otras 2 son más de dramas, aunque también les gusta el Kpop. Como sea, no es que fuéramos 4 frikis locas en busca de un idol guapo… que también xD Pero principalmente éramos 4 turistas interesadas en Corea mucho más allá del Hallyu.

DÍA 1 – 17-18 agosto

Llevábamos preparando nuestro viaje hacía ya varios meses. Ya que compramos los billetes de avión online con mucha antelación: lo hicimos en febrero, nos ahorramos un buen dinero y conseguimos el ida y vuelta a 602€, un precio bastante “bueno” para un viaje de estas características. Volamos con Qatar Airways, que ha sido escogida durante 2 años seguidos como la mejor aerolínea internacional, así que podíamos estar tranquilas. Fue barato, pero no porque voláramos en aviones viejos o con mala atención. De hecho nuestro viaje fue bien y sin problemas.

Lo único negativo es que teníamos que hacer escala. Salimos de Madrid el 17 de agosto a las 11:05 de la mañana y volamos durante 7 horas y 30 minutos. Aunque debía ser un poco menos, el piloto no recibió el permiso para aterrizar así que estuvimos dando vueltas, literamente, sobre Doha (Qatar), que era donde hicimos nuestra escala. De 7 horazas, por cierto. Dimos tantas vueltas que mi estómago se resintió, y no pude comer nada más hasta llegar a Seúl, unas 17 horas después.

Como sea. Dejad que os cuente que el avión hacia el Aeropuerto de Incheon, que tardaría en llegar a nuestro destino final unas 9 horas, era de 3 zonas de asientos, de 2-4-2. Nosotras pillamos ventanilla, así que ibamos 2 y 2, unas detras de otras, y en este vuelo, contrario al anterior donde al lado nos tocaron varios señoritos españoles con destino a Tailandia que tenían ganas de fiesta, fue tranquilo y cómodo, y pudimos dormir prácticamente todo el tiempo.

Por cierto, que fue bastante shock que todo el mundo nos mirase mientras montábamos en el avión. No porque hiciésemos nada extraño o no nos comportásemos, que somos chicas educadas :P, sino porque éramos prácticamente las únicas occidentales del vuelo, y las únicas chicas solas, así que supongo que les llamaríamos un poco la atención. Especialmente los ojos de una de mis amigas, azules, que parece que les interesaba mirar (¿recordais que una vez os hablé de que temían los ojos de ese color y que a los fantasmas y seres sobrenaturales se les representa en Corea con ojos azules? jeje).

El avión contaba con una pantallita en el asiento de delante, y aunque no eran muy espaciosos los huecos, cosa que ya esperábamos, fue bastante divertido poder elegir películas de estrenos recientes, o de cualquier parte del mundo, o incluso ver programas de cualquier tipo, también de Kpop.


Además la comida (que en este vuelo yo no probé) fue bastante completa. Eso sí, mucho pollo y verduritas. Es lo que tiene viajar en una aerolínea musulmana con bastantes restricciones en este sentido. De todas formas, excepto en eso, no se notó en nada más. Muy buen trato, una bolsita con objetos básicos de higiene, almohada y mantita obligada, bebidas sin límite… No estuvo mal.

Por fin, llegamos a Seúl a las 17:00, hora local. Nervios, nervios, aquí es cuando más los sentimos, cuando estábamos a punto de bajarnos del avión. Lo primero que vimos al bajar fue que salimos por una puerta “presidida” por los chicos de 2AM, así que fangirleamos un poco, sólo, y marchamos directas al AREX, el tren que une el aeropuerto con Seúl.

Y tengo que decir que, visto ahora, eso fue un error. Las 4 llevábamos grandes maletas y mochilas, poco adecuadas para el metro de Seúl, lo que se sumaba a nuestras 24 horas de viaje (más las tantas antes de las que 3 de nosotras llevábamos encima al no ser de Madrid) y a mi no-ingesta de alimentos desde hacía sus buenas horas.

Lo explico. El AREX en sí fue rápido, aunque sí es cierto que esperábamos que tardara menos, y tampoco fue caro. Pero lo que nos esperó al bajarnos fueron tramos y tramos de escaleras, y kilómetros de andar por estaciones. Porque, amigos Sedient@s, si hay algo que odié de Seúl fue la ausencia de escaleras mecánicas en el metro y sus estaciones como campos de fútbol de largas. Increíble e insufrible, sobre todo cargando con lo que cargábamos. Pecamos de guiris, pero supongo que es lógico. Además, muchísimo calor en las estaciones (los 2 primeros días de estar en Seúl hacía tanta humedad en la ciudad que no paramos de sudar, mientras los coreanos ni siquiera parecían incómodos por el calor) y el aire acondicionado a tope en el tren.

Como sea, llegamos a nuestro destino alrededor de las 21:30, el hotel Hyundai Residence (los hostales ya los habíamos reservado online con antelación, desde España), en un barrio no muy boyante de Seúl, zona de Jungu, donde había un mercado y muchas tiendas de motos lol, pero que nos encantó. La situación, inmejorable, su estación de metro, la que casi nos hizo llorar el primer día, tenía conexión con la mayoría de las líneas, y la zona nos permitía “sentir” Seúl de verdad. Además el hotel nos gustó mucho. Cogimos una habitación de 4, con una pequeña cocina y lavadora incluída, que estaba situada en el último piso y que nos permitía tener estas vistas de la Torre Namsan por unos enormes ventanales (la foto que veis arriba, siento que saliera tan movida ;___;), mientras que desde otro podíamos disfrutar de ver una imagen enorme de Rain invitándonos a ir a comer al VIPs *O*

Esa noche estábamos muy cansadas, además estaba llovizneando, así que dimos un pequeño paseo por el barrio, que también tenía muchos restaurantes típicos, compramos kimbap envuelto en papel de plata (;____;) y otras cositas en un Buy the way, una cadena abierta 24 horas (donde el encargado, un señor mayor, nos preguntó de dónde éramos y si veníamos de vacaciones. Por supuesto, al decir España, terminamos hablando de fútbol: “World Cup, Casillas, Iniesta”, “Vosotros 1ºs del mundo, nosotros 3ºs en las Olimpiadas”… no sería la única vez que nos pasara), y decidimos cenar en el hotel para descansar.

DÍA 2 – 19 agosto

Al día siguiente nos esperaba un largo día. Lo 1º que vimos de la Seúl turística fue la plaza de Gwanghwamun (también conocida como la de City Hunter-ohdiosmíoLeeMinHollevapantalonesrosafucsia) y nos presentamos ante el señor del hangul, el gran rey Sejong, y el general Lee famoso por, según palabras literales de un taxista que nos vio y decidió practicar su inglés con nosotras, “ahogar a los japoneses en el mar cuando nos atacaron”. Un gran hombre (?) al que algún coreano patriota 100% comenzó a hacerle reverencias.

Esa plaza, que más tarde descubriríamos como centro nervioso de Seúl (todos los caminos llevan a Gwanghwamun), es como el camino de entrada al mayor palacio de Seúl, el Gyeongbeokgung, el más importante y en el que vivieron los últimos reyes. Lleno hasta los topes de turistas y con unos inmensos jardines (preciosos), la pena es que nos cayera encima una tromba de agua para luego dar paso a un sol que nos hacía desear que volviese a llover. Una humedad inaguantable y una caminata monumental fue lo que hizo que no disfrutáramos al máximo este palacio.

Como sea, lo cierto es que la belleza de la zona palacial y los jardines lo hacen digno de ver. Además, tras él, se encuentra la Casa Azul, o casa del presidente, increíblemente controlada y protegida, de la que sólo te dejan hacer fotografías de lejos y de una zona, con muchísima seguridad alrededor. Más tarde descubrimos que hace unos años Corea del Norte planeó un ataque al presidente en su misma casa, por lo que es necesario tomar las máximas precauciones.

De todas formas la policía seulita tampoco es que fuera muy imponente. Son pequeñitos y poco impresionantes juju Nada que ver con los militares americanos que vimos en los cuarteles, ¡daban miedo!

Tras eso seguimos caminando por la zona entre palacios, el barrio de casas tradicionales, para después entrar en los palacios Changdeokgung y Samcheongdong.

Después, cansadísimas, especialmente por el calor, decidimos almorzar nuestra 1ª comida coreana completa de verdad, bibimbap y samgyupsal. ¡Buenísimo! Creo que la mitad de nuestro cansancio nos lo tragamos con la comida. Y afortunadamente en Corea el agua no falta sobre la mesa, así que la pedimos varias veces y nunca nos pusieron problemas con eso (en ningún momento del viaje). Además probamos el makgeolli (puaj! lol)

Tras eso decidimos volver andando a la plaza, donde también comienza el arroyo Cheonggyecheon. En su momento era una autopista, pero hace unos años remodelaron la zona y construyeron un impresionante arroyo entre enormes edificios. Una especie de oasis refrescante en medio de la ciudad.

Era domingo, por lo que nos encontramos con muchos jóvenes refrescándose con los pies en el agua y muchísimas familias, padres jugando con niños que nos sorprendieron. Muchos se cayeron, algunos incluso al agua, y seguramente se harían daño, pero los niños no derramaban ni una lágrima. Fue un momento que disfrutamos mucho, porque además, justo ese día, y en la caracola que indica el comienzo del arroyo, había una especie de festival musical juvenil, donde chicos jovencitos tocaban instrumentos, cantaban o bailaban, para ver quién ganaba. Desde luego, si algo nos quedó claro, es que en Corea viven la música al 100% y desde muy pequeños.

Esa misma noche, después de una buena ducha, cenamos en un restaurante 100% coreano. Es decir, de esos de entrar, quitarte los zapatos y sentarte en el suelo. Rodeados de ahjumas y ahjussis, nos sentíamos incluso un tanto incómodas en ese bar especializado en naengmyun. No debe ser muy común que 4 chicas solas, jóvenes y extranjeras entraran allí. Como sea, nuestra cena consistió en naengmyun, fideos fríos que se te quedan atragantados en la garganta de mala manera. Creo que es la única comida en Corea que no me gustó, prácticamente no pude comer nada. De todas formas fue una experiencia comer allí y ver cómo familias varias devoraban los platos.

Tras eso, y habiendo visto que en el arroyo por la noche había una especie de “espectáculo de luces”, decidimos dar un paseo por allí. Mala decisión, porque fue bastante decepcionante. Creo que esa noche no estuvimos muy acertadas, porque además se puso a llover, y como solución sólo se nos ocurrió irnos a un Baskin Robbins a tomarnos un smoothie refrescante (bueníiiiiisimo), y tras eso a dormir.

DÍA 3 – 20 agosto

Al día siguiente decidimos pasear por el mercado de Namdaemun, donde vimos muchísimos puestos y tiendas, de todo tipo, sombreros, Kpop, ropa, cambiamos dinero en uno de los muchos bancos… y os recomiendo probar alguna comida de los puestos, porque nosotras probamos estas tortas de huevo, kimchi, cebollino… que si alguien me dice cómo se llama me hará infinitamente feliz. ¡Buenísimas! Otro día las pedimos en un bar y no se parecía en absoluto a la maravilla que probamos en Namdaemun, ¡para chuparse los dedos!

Ya que Namdaemun, la puerta, sigue tapada tras el incendio de hace unos años, visitamos las galerías subterráneas donde encontramos tiendas de todo tipo. Inevitablemente, las que más llamaron nuestra atención fueron las de Kpop. Merchan de todo tipo, CDs… todo muy bien ordenadito y de todos los grupos, solistas y buena parte de actores.

Por cierto, que nos llamó muchísimo la atención que las mismas tiendas que vendían cositas kpoperas vendieran también porno. A saber por… qué…

Tras eso nos marchamos a Myeongdong, donde habíamos quedado con una amiga en una de las salidas del metro. Con ella almorzamos (creo que la mayor parte de este viaje nos lo hemos pasado comiendo, I regret nothing!) en una cadena de restaurantes donde la comida está genial, School Food, y donde comimos, entre muchas otras cosas, un Teokbokki tan picante que podía hacer que se nos cayeran lagrimones.

Para compensarlo, después del almuerzo nuestra amiga nos llevó a una cafetería en un 2º piso. Nosotras, como buenas españolas, hasta ese día sólo nos fijábamos en las plantas bajas (en España los negocios están en los bajos), que por cierto no había ni una libre, todas están ocupadas por tiendas, bares o cafeterías. No nos fijábamos en los enormes carteles que hay en todos los edificios que indicaban que había mucho más aunque no lo viéramos. Por ejemplo, esta cafetería de Myeongdong: oscurita, con “mesas de camilla” o algo parecido, y con unos dulces buenísimos. Allí probamos por 1ª vez el bingsu, el helado típicamente coreano. Con hielo, judías rojas, helado y lo que se quiera añadir (fruta, cereales…), no puede ser más refrescante. En esta ocasión lo probamos de te verde, y aunque nos gustó, creo que de todos los que probamos el que más nos gustó fue el de cereales que comimos uno de los últimos días de nuestro viaje. El super helado lo acompañamos además de un waffle y un te malísimo que no conseguimos beber y que corría por cuenta de la casa.

Tras eso dimos un paseo por la zona, viendo los montones de tiendas (incluyendo el Zara que aparece de fondo en You’re beautiful, la escena en la que Go Mi Nam no consigue ver a Shinwoo. Me emocioné, ¿vale? xD) con los montones de caras conocidas en sus escaparates. JYJ, DBSK (mucho más JYJ, por cierto), Sistar (¡muchísimo de ellas! se nota que están de moda), Suzy (wow…), 2PM (ahí Evisu, con sus carteles a tamaño real de Wooyoung y Taecyeon ;__;), SNSD (a quien esperaba ver en mucho más sitios, pero no…), Song Joong Ki

Pero quien de verdad, de verdad, dominaba la ciudad, ya no sólo el barrio, era Jang Keun Suk. Su cara estaba en TODAS partes, sólo rivalizando un poco con Kim Soo Hyun. Eran como los 2 señores de la ciudad jeje, pero sin duda Jang es el rey. Tiendas de ropa, de maquillaje, más ropa, tiendas, bares que atraían clientes con sus pósters… puede que sea quien más turismo japonés atraiga, desde luego, eso nos quedó clarísimo. Pero tengo que hacer una confesión: A una de mis amigas no le gusta NADA uri Keun Suk. Pero no importa cuánto huyera de él, ahí estaba nuestro chico… (ya os contaré más adelante 😉 )

Al rato comenzó a llover con bastante intensidad, así que decidimos volver al hotel y descansar por esa noche para coger el día siguiente con ganas, porque habíamos decidido visitar la otra tanda de palacios que nos quedaban por ver (y porque un amigo iba a visitarnos al hotel).

DÍA 4 – 21 agosto

El día había vuelto a amanecer lluvioso, pero aun así comenzamos por el Gyeonghuigung, que si no nos equivocamos (¿nos equivocamos? lol puede ser), es el que aparece en Rooftop prince. Es un palacio precioso, con muchos menos turistas que el Gyeongbeokgung.

Allí también pudimos ver el cambio de guardia que nos perdimos en el primero por culpa de la lluvia, y además, de regalo, presenciamos el típico de accidente de coche que verás seguro si viajas a Corea (no me creía eso de que condujeran tan mal, pero, oh my Siwon, lo vivimos en propia piel): una furgoneta le dio por detrás a un cochecito (de los poquísimos que hay en Corea, porque vaya cochazos enormes que conducen) que se había parado en un semáforo, reventándole el cristal de detrás del mismo impacto. Como sea, todo el mundo estaba bien, y la policía tardó minuto y medio, y no exagero, en aparecer en la zona y poner las cosas en orden.

Viendo que todo estaba tranquilo, los conductores se intercambiaban papeles, los guardias se quedaban quietos en la puerta, la lluvia paraba… decidimos marcharnos hacia el siguiente palacio, el Deoksugung, más pequeñito y poco visitado.

Tras eso almorzamos al lado de Insadong, rodeadas de Jang Keun Suks y Yonhwas, en un bar no muy grande en el que una señora y su madre nos atendieron a las mil maravillas. La abuela estuvo pendiente de nosotras en todo momento, si nos faltaba algo nos lo ponía enseguida, y verla cocinar fue algo que nos encantó: en cubos, como si no hubiera cacerolas, todo muy alejado del siglo en el que vivimos, pero que nos enamoró.

La tarde se la dedicamos a Insadong, la zona en la que se encuentran las galerías de arte: vimos a modelos haciendo sesiones de fotos, parejas viendo obras de arte cogidas de la mano, tiendas con productos muy originales, también tiendas con cositas para los turistas muy baratas, puestos de comida…

Un barrio la mar de completo y cuya guinda eran las cafeterías. Nosotras entramos en una en la que tomamos un te de flores y unos batidos de fresa que nos dejaron a cuadros. Estaban buenísimos, y jamás había probado uno igual. No os exagero, realmente buenos. Y si encima eso te lo ponen en una mesita en la que hay detalles como un ramito de flores y hay unos enormes ventanales desde donde puedes ver la calle principal y a la gente que pasea por ahí, comprenderéis por qué me gustó tantísimo

Tras eso, seguimos caminando y nos encontramos con el templo budista de Jogyesa, en pleno corazón de Seúl. Nunca había visto ninguno, y me causó una impresión extrañísima. Me pareció precioso… Con sus budas, la pagoda (donde dicen que están enterradas las cenizas de Buda, a saber si es verdad), los mayores orando, los farolillos de colores o el altar tan destacado del que es dueño.

Ese día habíamos caminado muchísimo, así que tras eso decidimos irnos al hotel y salir a cenar a algún sitio cercano. Como buenas españolas se nos hizo muy tarde y, aunque quisimos ir al VIP al que Rain nos invitaba fervientemente desde su iluminado altar (aquella valla publicitaria que veíamos desde nuestra habitación), cuando fuimos para comer, casi a las 11 de la noche (de locas u___u) vimos que estaban cerrando, así que no nos quedó más que rebuscar por la zona. Justo cuando pasábamos por un bar de esos de barbacoa en mesa y mucho soju, un chico la mar de mono nos abrió la puerta y nos invitó a entrar. Sí, no dudamos ni un segundo… ¡teníamos mucha hambre y era tarde! Dentro pedimos una botellita de soju y el chico, muy atento, nos preparó la parrilla para nuestro samgyupsal. Ni siquiera nos dejó coger las pinzas ni tocar nada, el chico aseguró que él nos lo preparaba, así que comimos mientras hablábamos con él en inglés y nos explicaba que él había visitado España, más concretamente Barcelona, y bebíamos soju.

Creo que esa fue una de las mejores noches en Corea y la que con más cariño y alegría recuerdo, porque no esperábamos hacer nada esa noche, pero tras la cena estábamos TAN felices (tan, tan, tan xD ¡ni que hubiéramos bebido soju!) que decidimos irnos a Hongdae, tal y como íbamos y dándonos igual la hora. De todas formas, es la zona “alternativa” juvenil de Seúl, y una de las que más nos gustó.

Allí nos fuimos directas a un noraebang donde nos dejamos las gargantas cantando. Canciones en español, en coreano o en japonés, de Big Bang, miss A, 2ne1, Beast, SHINee… ¡daba igual! Las 4 nos emocionamos por estar ahí y dejamos salir todo. Por cierto, que nos sorprendió el precio: 2000 wones por persona por una hora (con unos 30 minutos de “regalo”). Fue muy divertido.

Después de eso decidimos que debíamos volver al hotel, pero se cruzó en nuestro camino friki-kpoper un local con el nombre “I love Kpop”. Sí, lo sé… pero teníamos que entrar. El local tenía una barra, mesas y sofás y una pista con un DJ, a la que salíamos todos a bailar cuando había una canción apropiada. Durante el tiempo que estuvimos allí pusieron Kpop de todas las épocas y de todos los grupos. Dentro había amigas solas, amigos solos, un par de parejas juntas… y aunque algún coreano borrachillo se nos acercó para intentar algo que ni siquiera él sabía que era, entre la borrachera y el idioma…, lo cierto es que lo pasamos muy bien y bailamos con el resto.

Tras eso, y viendo que casi eran las 4 de la mañana D: y después de que un grupo de chicos con los que nos cruzamos por la calle nos asegurasen que aquello “se ponía bien” los fines de semana y no un martes, como aquel (cosa que no nos importó en absoluto),  tomamos un taxi por fin para volver a casa.

El tema de los taxis es para destacar. Si ya he dicho que conducen fatal, también hay que decir que es extremadamente barato tomar este transporte. Hay varios tipos de taxi, según las empresas, y se identifican por el color. Nosotras nos aseguramos siempre de coger el naranja o el gris, que son los más económinos, y no nos arrepentimos. Esa noche, para volver de Hongdae a nuestro hotel, que estaba bastante lejos, pusimos poco más de un euro cada una (menos de 5€). En nuestra ciudad eso hubieran sido mucho más de 10.

DÍA 5 – 22 agosto

Al día siguiente nos levantamos un poco más tarde de lo normal, teniendo en cuenta que nos acostamos casi a las 5. Ese día habíamos quedado con un amigo para cenar, así que decidimos tomárnoslo con calma. Fuimos a almorzar a un Tous Les Jours junto a nuestro hotel y tras eso marchamos al pueblo tradicional de Namsangol, que estaba bastante cerca de donde nos quedábamos y justo a las faldas del monte Namsan. Se trata de una aldea tradicional, rodeada de edificios, donde vimos casas reconstruidas al estilo de la dinastía Joseon, incluyendo mobiliario, los juegos con los que se entretenían o las ropas que vestían. Nos gustó mucho, fue bonito ver las cosas tranquilamente y sin estar rodeados de muchos turistas (realmente huíamos bastante de las aglomeraciones).

Después de eso nos arreglamos un poco y nos fuimos a la cena que teníamos planeada. Nuestro amigo no es un chico que estudia, es un hombre con un buen puesto de trabajo, y eso se notó. Quedamos con él en la zona sur del río y nos llevó a un restaurante tradicional coreano, de esos en los que se celebran acuerdos de trabajo, compromisos matrimoniales… Ya sabeis, lo que vemos en muchos dramas. Nos sentamos los 5 en una sala privada y nos comenzaron a servir varias señoras vestidas con hanbok. Según nuestro amigo, él querían que probásemos toda la comida coreana, no quería que nos fuéramos sin hacerlo, y desde luego fue así. Más de 30 platos principales, más todos los platitos de acompañamiento. Una pasada. No podíamos comer más, pero aun así seguían trayendo platos. Tanto es así, que nuestro amigo tuvo que decirles a las señoras que nos atendían que por favor sirviese más despacio.


Desde luego, de no ser por él jamás hubiéramos probado una comida así. Todo estaba buenísimo y bien servido. Le estamos muy agradecidas, y cuando dijo que él pagaba nos quedamos aun más shockeadas. ¿Cuánto pudo pagar por semejante cena? No quiero ni pensarlo…

Tras eso, alrededor de las 8 (allí se cena bastante temprano, cosa que nos traía por el camino de la amargura), nuestro amigo tuvo que marcharse por asuntos de trabajo, tenía que pasar toda la noche en la oficina. Aprovechando que teníamos la noche libre y nos habíamos levantado tarde, pensamos que la mejor idea era irnos al parque Han, a la orilla del río. Ya que estábamos al sur del Han, más cerca de Kangnam que de nuestra zona, deberíamos aprovechar ¿no…?

ERROR. Pues no. Aquello no pudo estar más lejos. Cogimos el metro, nos bajamos en una parada que pensábamos que era la más cercana, pero yo no sé cuántos kilómetros tuvimos que andarnos. Lo bueno es que por el camino nos cruzamos con más gente “sorprendente” de lo que nos habíamos encontrado en los días que llevábamos allí. Anecdotillas que contar. Por ejemplo, como estábamos muy perdidas, nos recorrimos una calle 2 veces, ir y volver. En ella nos encontramos a un grupo de chicos bajando fruta de una camioneta que al volver nosotras (seguro que sabían que era la única opción que teníamos, volver xD) se habían puesto las pilas para cortar piña y ofrecérnosla, la mar de amigables los chicos (supongo que se animarían al ver a 4 extranjeras chicas y solas, pero no hicieron más que saludarnos y darnos la fruta).

El 2º “personaje curioso” que nos encontramos fue en el momento en que más cansadas estábamos, porque seguíamos sin encontrar el dichoso río. Ya pensábamos que ni siquiera existía y era un invento para atraer turistas ¬¬ lol  Seguíamos andando mientras mirábamos embobadas las calles llenas de letreros de cafeterías y de clínicas de cirugía estética en Gangnam (impresionante el nº de anuncios de clínicas en las estaciones de metro en esta zona específicamente) y dejábamos atrás urbanizaciones de casas.
Pues mientras caminábamos por una de esas calles de urbanizaciones, un tanto oscuras, de repente sentimos que alguien nos seguía. No casualmente, realmente alguien nos seguía. Y como llevábamos el “chip español” lo cierto es que nos asustamos. Se trataba de un señor mayor, bajito, que se pegaba a nosotras como una sombra. Intentábamos dejarle pasar y no pasaba, acelerábamos y nos seguía. Era bastante frustrante, la verdad, y no entendíamos por qué lo hacía, así que empezamos a hablar entre nosotras con un tono bastante molesto, en español, por supuesto. Así estuvo el señor como 15 minutos… hasta que llegamos a una avenida amplia en la que teníamos que cruzar una carretera. Justo en ese momento nos adelantó y cruzó por delante de nosotras, que estábamos indecisas de cruzar porque no sabíamos si habíamos llegado al sitio indicado o no. Pues bien, el hombre, al llegar a la otra acera, se volvió con una sonrisa enorme en la cara y nos hizo señas con las manos, como diciéndonos que para llegar al parque debíamos tirar por donde él iba. Nos quedamos heladas, el hombre sabía hacia donde íbamos y sabía que estábamos perdidas, así que simplemente estaba caminando con nosotras porque no quería que nos equivocásemos de camino. Nos sentimos incluso mal por haber pensado tan negativamente. De hecho, al poco rato volvimos a encontrarle en el parque, ¡ahora sí, por fin vimos el río Han!, y el hombre se paró y comenzó a hablar con nosotras en inglés (wow, un señor tan mayor hablando de esa manera…) y directamente nos dijo, “Sois de España ¿no?”, de algún modo había entendido algo, porque sabía todo >< Fue de lo más raro. El señor nos contó que él vivía muy cerca y que si queríamos ver los puentes con luces y pasear debíamos ir por el camino. Muy amable y educado, un gusto ^^

Como sea, por fin vimos las vistas del río, y sus puentes, por la noche, y la verdad es que merece la pena. Es precioso, y el parque estaba repleto de gente, paseando, haciendo ejercicio, conversando, haciendo picnic… Totalmente recomendado.
Además en uno de los puentes hay un espectáculos de luces y agua, que aunque esa noche no llegamos a tiempo, otra noche pudimos ir a comprobarlo por nosotras mismas.

DÍA 6 – 23 agosto

Al día siguiente debíamos marcharnos a Gyeongju, sin embargo, viendo el tiempo meteorológico comprobamos que había una enorme tormenta en esa zona. Por eso, llamamos a la casa tradicional en la que íbamos a quedarnos una noche, y hablando con la chica encargada, que nos decía que en ese momento estaba lloviendo mucho y que al día siguiente esperaban lo mismo, y teniendo en cuenta que en esa ciudad todo está al aire libre, decidimos, por el bien del disfrute viajero, quedarnos un día más y marcharnos a Busan directamente.

Por tanto, teníamos un día más en Seúl (donde volveríamos unos días después). Y como no teníamos plan, inprovisamos un poco y decidimos marcharnos a la zona de Sungkyunkwan, donde vimos la “calle de 2PM” 😛 una calle repleeeeeta de tiendas interesantes, pero donde se concentraban buena parte de las marcas que representaba el grupo: Mr.Pizza, It’s Skin, Look Optical… Una delicia para mis ojitos Hottest.

Cerca está la Universidad, y tengo que decir que creo que fue el sitio que más nos gustó de Seúl, en su faceta histórica. Me refiero a la antigua Escuela Confucionista de Sungkyunkwan, que está situada en el mismo recinto que la universidad actual, pero apartada. Es lo mismo que habíamos visto en el drama Sungkyunkwan Scandal, y fue como caminar por la época nosotras solas, porque no había nadie, ni un turista. Un lujazo.

Nos encantó y fue curioso ver los detalles: Las habitaciones donde dormían los estudiantes (donde ni de broma cabían 3 personas), el árbol centenario frente a la zona de estudios, lo que era la biblioteca… Precioso.

Tras eso nos fuimos caminando hasta la puerta Dongdaemun, a partir de la que empezaba una zona totalmente comercial y que nos volvió locas, en el mal sentido. Por contra de Sungkyunkwan, esta fue la parte de Seúl que menos nos gustó.

Tiendas a montones, agrupadas por productos: muchísimas tiendas con libros antiguos apilados, tiendas de botones, de ruedas… todo muy, muy añejo. Increíble, y me hubiera encantado si aquello no hubiera sido tan enorme, porque la verdad es que nos agobió muchísimo. Anduvimos kilómetros y aquello parecía no tener fin. Demasiado para nosotras.

Tras la enoooooorme caminata, llegamos, como no podía ser de otro modo, al arroyo, donde nos relajamos un rato con los pies en el agua antes de marcharnos a la Torre Namsan. Cuando llegamos a la zona estaba atardeciendo, así que subimos la enorme cuesta que lleva al teleférico, aquel en el que Gu Jun Pyo se ponía malito en Boys over flowers, juju, y lo tomamos para llegar a la cima de la montaña.

Desde allí las vistas eran preciosas, y pudimos ver también todos  los candaditos y los corazones de las parejas que se juraban amor eterno y querían asegurarlo de ese modo (ay, inocencia).

Decidimos también subir a la torre, aun más alto, justo cuando ya era de noche, así que pudimos ver las luces de los edificios y los atascos de coches. Una verdadera pasada.

En ese momento fuimos conscientes de lo lejos que estábamos de casa.

Tras eso, cansadísimas y muertas de hambre, cenamos en un McDonalds que había justo al bajar la cuesta (muy curioso, con hamburguesas de bulgogi, chicas estudiando que se quedaban dormidas sobre sus libros y señores que se quitaban los zapatos y cruzaban las piernas sobre la silla) y, al llegar al hotel, compramos online los billetes de tren para irnos a Busan al día siguiente.

En la 2ª entrada os contaré cómo fue el resto del viaje. Ya os adelanto que bastante movido (ver famosillos, enamorarnos de Busan, asustarnos con el tifón…). Espero que os guste y la espereis ><
Me encanta compartir una experiencia como esta con vosotros. Algunos habréis viajado ya a Corea y sabreis de que hablo, tendreis momentos parecidos o totalmente contrarios, y otros nunca habréis visitado el país y estareis deseando de hacerlo. Como sea, muchas gracias por leerlo ^^

 

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Si quieres saber cuáles son las ciudades favorotas del resto de amigos de Visita Corea, puedes comprobarlo en este link ^^


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  • alejissofi

    me encanto el relato de tu viaje :’) nose pero suena como si llegar a todos esos destinos fuera facilisimo de coger el metro y ya xD dime que tal los chicos :3

  • Marianauribio

    Hola! me gusto mucho el blog la verdad me encanto cm detallaste todo yo si dios quiere viajo para ahi y busco imfo , me gustaria hacerte preguntitas mas especificas y pos si tienes algun mail o algo donde podria comunicarme contigo te agradeceria mucho!

  • Paulina Ramirez Perez

    cuanto dinero fue en total? plizz 🙂

  • lee min ho

    muchas gracias 🙂

  • http://siesdestino.com/ Kokoni

    No, nos defendimos con el inglés y 4 palabras básicas en coreano. Nos trataton amablemente e incluso cuando nos veían perdidas personsas mayores se nos acercaban para ayudarnos hablar inglés (muchas lo hacían O_O mucho mejor nivel q en España) o no ^^

  • lee min ho

    me gustaría saber como hablabas a aya, si contrataste a alguien que supiera hablar coreano o tu sabias hablar coreano o si haya te hablaban por favor dime esque mis padres también quieren viajar a corea ya q a mi padre le ha ido muy bn 🙂 porfavor

  • Sandra

    Super blog!! muchas gracias por la informacion, estamos planeando nuestro viaje el 2014 con 3 amigas mas desde Lima, seguiremos todos tus consejos, gracias!! =)

  • Natalia Martin S

    !Qué envidia! si volvéis a ir yo os acompaño ^^.
    También soy de España

    PD: Adoro la página y a tod@s los que colaboráis dentro de la web ^^

  • hely

    hola me pueden invitar al blog para poder leerlo, gracias

  • ingrid elena salazar

    me ha gustado mucho sus experiencias en Korea del Sur, me gustan algunas novelas, romanticas y chistosas, son tan diferentes a las que por aca ´trasmiten, me alegra que hallan vivido tantas emociones, y nos enseñen que es bueno ir a conocerlo

  • Macarena

    hola, que increíble tu viaje, he viajado a través de tu relato, muchas gracias.

  • Kariito Vallés

    pliz pueden invitarme para poder ver el blog de tus amigos y ver sus cuidades preferidad, ya que me es dificil porque solo acepta invitados :S

  • http://twitter.com/ROXY_2118 Rox!!!

    kokoni ya paso bastante tiempo … la segunda entrada?

  • Ceci

    Yo estoy planeando mi viaje a Corea,(soy de México) pero se me está dificultando mucho ya que el precio de los boletos es algo elevado TT.TT. Que bien que ustedes pudieron vivir esa gran experiencia. Cuanto tiempo estuvieron por allá?

  • yazri

    esperando la segunda parte de la entrada Kokoni! 😉

  • Gabita

    Que entrada mas buena!!:D me gusto mucho leer sus experiencias y ver tantas fotos tan lindas, 3 amigas y yo estamos ahorrando para viajar el próximo año, por lo que las recomendaciones me han sido de gran ayuda. Espero con ansias a que salga la 2da parte de su viaje a Corea 🙂

  • anmuoque

    Me alegra saber que no fuimos las únicas españolas por Corea, sólo que mi amiga y yo viajamos dos dias después que vosotras, también desde Madrid pero con Emirates. No pudimos disfrutar tanto la cultura K-pop y demás como nos hubiera gustado, ya que ibamos en un tour organizado, cosa que no repetiré si vuelvo, es un pais de gente servicial y amable al extremo y sobretodo la gran mayoria te entiende en inglés y si no intentan lo imposile por entenderte.
    Esta experiencia, es algo que hay que vivir y por supuesto si es posible repetir algún día. Pero la próxima vez elegiré alguna fecha que no llueva “todos los dias” y que decir del tifón, justo abandonaba la peninsula la noche antes de mi vuelo de regreso. Una experiencia inolvidable y eso que dicen de sentir un choque cultural, para mi no ocurrió en absoluto, supongo que las que estamos acostumbradas a ver, oir y disfrutar de la cultura coreana no nos resulta extraño casi nada.
    Si alguien esta deseando viajar a este pais, que no se lo piense dos veces no le va a decepcionar, aunque haya que pasar 12 horas en un vuelo directo o como mi caso 8 + 8 en vuelos sucesivos y que decir de mi vuelo de vuelta con un escala de 10 horas en el aeropuerto de Dubai. Merece la pena.

  • YOOGUI

    que gran entrada en verdad es muy interesante sobre todo las cosas tradisionales en tus fotos se respira una atmosfera de misterio sigue contandonos mas y si encuentras a alguien famoso saca la camara ja feliz viaje

  • Johana

    HOLA CHICAS, PRIMERO LAS FELICITO QUE HERMOSO BLOG Y QUE GRAN VIAJE…. CUANDO SALE LA SEGUNDA PARTE … PORFA PORFA TENGO MUCHA CURIOSIDAD 🙂 SALUDOS DESDE COLOMBIA

  • Lulúiiu

    Upss casi lo olvidaba, una pregunta: ¿la fotografía del puente del río Han con las luces, es el mismo que sale en City Hunter cuando Kim Nana esta con Lee Min Ho?
    Gracias! esperaré respuesta por favor, ahh y la segunda parte se oye genial!

  • Lulúiiu

    A mí me ha encantado tú viaje!!! y la verdad no esperaba menos de tu relato, pues eres muy buena escritora. Esta descripción es la mejor de todas las que he leído, sobre todo porque nos cuentas mucho sobre los sitios históricos que a mí como historiadora me interesan bastante, claro además de relacionar los lugares con escenas de los doramas que sin duda recordamos y muchos lugares interesantes que conocer… ahh y la comida que se ve súper rica.
    Gracias por compartir tu experiencia, las fotos son realmente geiales!
    Saludos desde México!:)

  • Monica

    Gracias por siempre postear cosas tan interesantes, se nota que la habeis pasado de maravilla.
    Una acera llena de 2pm? seria mi sueño hecho realidad 🙂
    Cuidate y espero la siguiente parte.

  • ALE

    wow, muy buena entrada.. que linda experiencia gacias por compartirla con nosotras

  • Joseph Michael

    La comida que dices es: mungbean pancake! HAHAHA! Buscalo en Google 😉

  • @Sofivabgun

    Muchas Gracias por compartir esta experiencia tan especial, muy completa y esperaré la segunda parte; cuando leí “famosillos” solo dije 2PM ok,no pero igual espero hayas visto al menos al CEO x3. Ojala hubiera Teasers.
    ¡Saludos desde México!

  • http://www.masvestidosparati.com Monica Chic

    Hola…me ha encantado tu relato de este fantastico viaje que has disfrutado, una experiencia que no descarto hacerla algún día en mi vida, espero sea pronto, me parece un país fascinante para disfrutarlo a todo pulmón, y aprender mucho de su maravillosa cultura, espero con ganas tu segunda entrega.
    Bs Guapa

  • Alusiana

    Por ahora lo tengo complicado …. pero es un lugar que quiero visitar con toda mi alma^^

  • Beth

    Solo puedo decir que leerte es volver a recordar y vivir, yo estuve casi un año por allá y como todo tiene sus cosas buenas y malas que poco a poco te acostumbras y de verdad que aunque la mayoría no lo crea para un extranjero es super cómodo vivir alla, realmente amo Corea porque en muchas cosas se parece a mi país México (lo picante ㅋㅋㅋ) y leerte realmente me hace recordar lo increíble q es. Una lastima de verdad que no fueran a Jeju de verdad tienes que ir! Espero las 2 parte 🙂

  • https://twitter.com/disvagando Laura

    Gracias x compartir, primero, por q ciertamente escribir de un viaje no es fácil, siempre q le quiero contar a mis amigos de algunos viajes, me quedo a la mitad y termino contándoles todo por videochat…. y segundo, por q escuchar sobre lugares a los que queremos ir nos recuerda q hay q seguir trabajando para lograrlo. 🙂

  • http://www.twitter.com/Lupemoon Lupemoon

    Me encantó, ansiosa esperaré la segunda parte :’D

  • lulu

    Wow Gracias! Es como haber ido contigo por la forma en que lo narras, que buena experiencia y estaré esperando la segunda parte.

  • http://siesdestino.com kokoni

    @Belen Corea tiene MUCHOS olores, buenos y malos. A mí sólo me molestó un olor, que ciertamente no me gustó nada. pero era un olor de comida, q salía de los restaurantes.

  • Belen

    Me encanto… Estamos conociendo nuevas cosas de Corea gracias… Puedo preguntar algo??? Es cierto en Corea huele feo?? Se por un conocido que me dijo eso pero no le creó, pero mencionaste el olor y me quede más con la duda

  • Krisppi

    Gracias por contarnos vuestro maravilloso viaje. A ver si alguna vez puedo ir. Espero con ganas la 2ª parte.

  • Sara

    ¡INCREÍBLE!¡Esta entrada es INCREÍBLE!*w* Ha sido como si yo misma hubiera estado allí, con vosotras, disfrutando del viaje. Hacía tiempo que no gozaba tanto leyendo algo. 🙂 Estoy deseando ya tener el dinero y edad suficientes para poder viajar a Corea y conocer su gente y cultura de primera mano, al igual que vosotras. Espero que no te lleve mucho tiempo redactar la segunda parte de la entrada, porque estoy ansiosa por leerla. 😛
    ¡Gracias por compartir vuestra experiencia! ^^

  • Samantha

    Me encanto la entrada, sin duda la pasaron genial! que bueno, espero algún día poder visitar Seul y más aun con toda la información que pusieron, las fotos…todo esta muy lindo! :’) no puedo esperar para leer la 2ª parte 😀 ♥

  • valentina

    Niñas afortunadas!!!nada mas decirte que disfrute leyendo tu estadía en Seul y esperando la siguiente entrada!!

  • dulcecandy

    muchas graciass por compatir tus super y alucinantes historiass muchas gracias.. para cuando publicaras la segund aparte la estoy esperando con muchas ansiass plis plis…

  • liseth

    wow gracias por compartir la experiencia ^^

  • anaro

    Muchas gracias x compartir tu viaje y experiencias me emocione mucho leyendo; y esperando la siguiente entrada (:

  • Gilraen

    Wow, las fotos son PRE-CIO-SAS O_O. No me esperaba que Seúl fuera tan bonito, la verdad. Me han encantado los palacios, casas tradicionales y jardines. He estado en Tokyo y la verdad que se parecen bastante porque ambas tienen esa mezcla de tradición y modernidad tan apasionante. Me encanta eso de que haya barrios y zonas ultra modernas conviviendo con otros barrios con palacios y casas tradicionales y que los mismos habitantes sean modernos pero a la vez tengan arraigadas sus costumbres. Yo probablemente voy a ir en Noviembre, pero aún no he comprado el vuelo. Ahora he visto ofertas con Qatar y Lufthansa desde 500 y poco pero desde Madrid/Barcelona y mi amiga y yo somos de Andalucía, por lo que hay que pagar el trayecto a Madrid/Barcelona antes y es un coñazo xD.

    Muchas gracias por compartir tu experiencia, de verdad que me ha encantado el post.

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