Las adopciones en Corea del Sur

septiembre 20, 2009 a las 15:17 , por Lullaby

La adopción internacional de niños de origen surcoreano es un fenómeno que se remonta al final de la Guerra de Corea (1950-1953) cuando muchos de ellos perdieron a sus padres durante el conflicto.

Este hecho, unido a los nacimientos de hijos no deseados producto de las relaciones mixtas entre soldados norteamericanos y de otros países con mujeres coreanas, hicieron que el número de huérfanos y la consiguiente incapacidad para mantenerlos se convirtiera en una de las muchas preocupaciones con las que Corea tuvo que enfrentarse al final de la contienda.

Ante tal problemática, grupos religiosos procedentes de occidente junto con otras asociaciones comenzaron un proceso de realojamiento de niños en hogares tanto norteamericanos como europeos.

La primera adopción oficial se produjo en 1955 a través del estadounidense Harry Holt que decidió adoptar a 8 huérfanos. A esta iniciativa le siguió Europa, donde las primera adopciones provinieron de Suecia a mediado de los años sesenta, seguidas posteriormente de Dinamarca, Bélgica, Holanda, Francia, Suiza y Alemania.

EL VALOR DE LA SANGRE

La ‘pureza’ de la sangre es un concepto altamente valorado en la sociedad coreana. Los hijos concebidos por parejas mixtas o los huérfanos constituyen un estigma que amenaza la verdadera identidad del pueblo coreano. Por eso en algunos casos muchas familias prefieren acarrear con los gastos de un tratamiento ‘in vitro’ que barajar la posibilidad de adoptar un hijo de un perfecto extraño. Lo hemos visto millones de veces en nuestros dramas favoritos: lo primero que le pregunta la madre/padre a su hijo/a cuando averigua que está saliendo con alguien es quiénes son sus padres y qué hacen.

El conocer las raíces, la procedencia y el origen de la sangre es algo al que se le presta mucha atención, tanta, que para convertir al protagonista en alguien sufridor y castigado por la vida sólo tienen que hacer que sea huérfano así consiguen dos objetivos típicos en los dramas:

1. Que el valor de los éxitos que el personaje coseche tengan más méritos por encontrarse desamparado ante el mundo.

2. Que la familia de su pareja encuentre en su ‘desmembrado’ origen una excusa a añadir para oponerse a la relación.

En la página de donde he sacado parte de la información para redactar esta noticia, una persona deja un comentario acerca de la vergüenza que sufren las parejas coreanas cuando no pueden concebir un hijo: simulan que ella está embarazada con algún tipo de ‘vientre falso’ y aparecen un buen día con un bebé en los brazos. Claro que es un comentario de alguien anónimo y no sé hasta que punto se merece darle credibilidad. Pero viene a resaltar de nuevo la idea de que la adopción no es un motivo de orgullo en nuestra querida Corea.

LA CARA OSCURA DE LA MONEDA

En la actualidad el proceso de adopción internacional en Corea sigue creciendo y constituye una manera eficaz, para algunos, de liberar la carga económica que supone para el país el cuidado de sus niños huérfanos o abandonados. Sin embargo existen críticas que denuncian la violación de los derechos del menor en el asunto de las adopciones.

La ‘Adoptee Solidarity Korea’ (ASK) es una organización que lucha por poner fin a las adopciones extranjeras de niños coreanos porque consideran que las agencias tratan con ellos como meras exportaciones comerciales. Los gastos burocráticos por una adopción extranjera son de unos 20 millones de won (más de 11.000 euros) mientras que las adopciones dentro del país son de 2 millones de won (1.127 euros), por tanto se piensa que la política del país tiende a fomentar las adopciones internacionales por esta razón.

La ASK asegura que más que luchar por detener este fenómeno lo que pretenden es encontrar otras alternativas y ayudas a aquellas madres que deciden entregar a sus hijos, de tal manera, que con el apoyo adecuado se puede llegar a evitar dicha adopción.

Inclusos algunos grupos pro-derechos civiles han ido más lejos y denuncian casos en los que los bebés son entregados a familias extranjeras sin el consentimiento pleno de sus madres o se han vulnerado la legalidad de los documentos para hacer posibles los acogimientos.

Sin embargo, la realidad está ahí: niños sin hogar que necesitan de unos padres y personas que desean acogerlos y darles un futuro digno. ¿Fomentar las adopciones o atajar el problema de raíz incrementando las ayudas sociales y el apoyo a las madres que no pueden hacerse cargo de ellos?

CRISIS DE IDENTIDAD

A mi entender las ventajas de una adopción son muchas pero ¿existen consecuencias en el desarrollo psicológico de una persona al haber sido criada en una cultura totalmente opuesta a la suya original? Esta es otra crítica que recibe el fenómeno de las adopciones por parte de sus detractores. Los rasgos físicos de la raza asiática se hacen más evidentes en los países occidentales y estos niños cuando alcanzan la madurez, a pesar de compartir la cultura y las costumbres no acaban por conseguir una plena adaptación social. En Suecia, por ejemplo, las personas adoptadas de Corea como de otros países acarrean un alto índice de problemas de integración que desembocan en el suicidio, la inadaptación, la criminalidad, el abuso de drogas o el padecimiento de enfermedades mentales. Sin embargo, en la mayoría de los casos las personas adoptadas reconocen ser felicices y sentirse realizados en los países que los han visto crecer.

La crisis de identidad y la curiosidad de conocer el origen de uno mismo ha sido la semilla en la que se han basado algunas ideas llevadas al cine como es el caso de la película protagonizada por Daniel Henney ‘My father’ basada en el hecho real de un hombre de origen coreano adoptado por una familia americana que decide un buen día marcharse a Corea a buscar a su familia a través de un programa de televisión.

‘My father’ fue una de la primeras películas coreanas que vi y recuerdo que me gustó bastante, sobre todo porque descubrí que Henney podía ser algo más que una cara bonita. Si os interesa saber más sobre ella pasaros por el Facebook de SED.

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Otra cinta que retrata el problema de la inadaptación de los asioamericanos es ‘Tie a Yellow Ribbón’ cuya historia cuenta la lucha de una mujer de origen coreano adoptada por americanos por encontrar el amor y el sentido de la verdadera pertenencia a un lugar.

Fuente: Wikipedia y www.koreatimes.co.kr

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2 Comentarios

Categoría Noticias / Tags: /

  • EMAF

    Tienes mucha razón en que la adopción trae mucho beneficios y que también los rasgos orientales de los niños adoptados en occidente traen consigo problemas de adaptación, sociabilización y demás… No se hasta que grado los beneficios superen los obstáculos, Espero que se logren realizar políticas en beneficio de los niños, pensando en cada detalle para hacer que ellos puedan vivir de la mejor manera posible …

    y bueno sobre la pelicula MY FATHER de Daniel Henney, pues a mi personalmente me conmovio mucho, es una excelente pelicula, MUY RECOMENDABLE …

  • http://yahoo greta

    no puedo tener hijos pero,deseo darle todo mi cariño de madre a un bebe koreano todo mi amor de madre,,,gracias ojala alguien me pueda decir como adoptar a un bello bebe varon koreano. gracias

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